CALCULADOR DE INDICE DE MASA CORPORAL

Al final de la página encontrarán una útil herramienta para calcular su Indice De Masa Corporal (BMI). Recuerden que si es mayor de 25 están excedidos de peso.

jueves, 22 de mayo de 2008


Fuente wikipedia



En el estudio de la anatomía humana, los planos anatómicos son las referencias espaciales que sirven para describir la disposición de los diferentes tejidos, órganos y sistemas, y las relaciones que hay entre ellos. Clásicamente, se parte del supuesto de que el cuerpo que va a ser estudiado se encuentra en la denominada posición anatómica.Posición anatómica
La posición anatómica es aquella que, por convención, se considera adecuada para el estudio anatómico del cuerpo humano. Consiste en el cuerpo erecto (de pie), con la cabeza y cuello también erectos, mirando al frente, hacia adelante, con los brazos extendidos hacia abajo, a cada lado del cuerpo, con las palmas de las manos vueltas hacia adelante (antebrazos en supinación), las puntas de los dedos mirando al suelo, las piernas extendidas y juntas (en aducción), y los tobillos y pies igualmente extendidos (de puntillas, con la punta del pie señalando hacia abajo). En relación a la cara, ésta queda mirando al frente. En esta posición, el vientre (palma) de cada mano es de situación 'ventral', mirando hacia adelante, pero la planta de cada pie (vientre) mira hacia atrás y es de posición dorsal.
Situado en una mesa de disección, la posición del cuerpo se encuentra en posición de decúbito supino. Lo que antes miraba hacia adelante ahora mira hacia arriba y lo antes miraba hacia atrás mira ahora hacia abajo.

[editar] Descripción
Considerando ahora los tres ejes del espacio.
El eje vertical va de la cabeza a los pies: es un eje 'cráneo-caudal' ('cabeza-cola').
El eje transversal va de lado a lado: es un eje latero-lateral.
El eje anteroposterior va de delante hacia atrás: es un eje ventro-dorsal.
Los tres ejes conforman los planos del espacio.
El plano horizontal se forma al sumar los ejes anteroposterior y laterolateral y se llama plano transversal.
El plano transversal es perpendicular al eje vertical, que va de la cabeza a los pies y divide al cuerpo en una parte inferior (podálica o caudal) y en otra parte superior (craneal o cefálica).
El plano sagital está formado por los ejes anteroposterior y vertical y corresponde al plano que contiene a la cuerda y al arco del centauro que representa el signo del zodíaco llamado sagitario. Este plano divide al cuerpo en dos mitades simétricas (es el único plano que lo hace).
El plano coronal o frontal está formado por los ejes transversal y vertical y divide al cuerpo en una parte ventral o anterior y dorsal o posterior.
Obtenido de "http://es.wikipedia.org/wiki/Plano_anat%C3%B3mico"

lunes, 12 de mayo de 2008

EL EJERCICIO TAMBIEN ES MEDICINA

Sabido es que la práctica de ejercicios físicos en forma regular, o mejor dicho, en forma sistemática, es un agente importante para la promoción y prevención de la salud, hecho que ha sido reconocido por médicos de todas las especialidades en todos los foros académicos y científicos del mundo. Las autoridades sanitarias de todos los países y la propia Organización Mundial de la Salud, han hecho otro tanto recomendando a la población general a adoptar un estilo de vida físicamente activo, de tal forma de contribuir a una mejor calidad de vida.
Sin embargo a pesar de todos estos esfuerzos buena parte de la población, seguramente la mayoría, no realiza ejercicios físicos regularmente. El Colegio Americano de Medicina del Deporte (www.acsm.org), con apoyo del Asociación Médica Americana, han lanzado un proyecto llamado el ejercicio es medicina (www.excerciseismedicine), orientado a animar a médicos y pacientes a aceptar que el ejercicio físico opera tan poderosamente sobre nuestro organismo, como cualquier otro tratamiento médico, y así debe ser considerado.
Y como todo tratamiento médico debiera ser ajustado a cada persona, en razón de no administrar modalidades o cantidades de ejercicios que pudieran resultar perjudiciales, insuficientes o simplemente poco interesantes, de tal forma de promover un rápido abandono deportivo. Concepto que se opone en parte a la idea de incentivar cualquier forma de ejercicio, recomendando su práctica casi indiscriminadamente.
A partir del examen de los programas aplicados en distintas latitudes, está a la vista que hasta ahora las recomendaciones genéricas e inespecíficas, masivas y poco claras, no han brindado los resultados que de ellas se esperaban, y no se han acercado a los objetivos planteados.
En diferentes épocas y regiones se han promocionado programas comunitarios de ejercicios físicos orientados a incentivar en la población general el hábito de la práctica deportiva, a veces sustentados por enormes erogaciones de dinero, con resultados muy poco satisfactorios, como ha sucedido por ejemplo en EEUU con el programa Healthy People For 2000, y su similar para 2010 que no ha conseguido convencer a la ciudadanía americana de abandonar el sedentarismo y las dietas hipercalóricas. El dr. Carlos Saavedra de Chile también ha realizado críticas al programa Agita Brasil, liderado por el Dr. Víctor Matsudo, demostrando que dicho programa no ha conseguido revertir los índices de enfermedad cardiovascular, fuertemente relacionada con un estilo de vida sedentario.
En nuestro País el Ministerio de salud de la Nación ha promocionado el programa Argentina Camina, cuyos resultados desconocemos, debido a que en parte tampoco se disponían de datos precisos sobre los hábitos deportivos de la población, o mejor dicho los datos divulgados no parecían ser muy fidedignos (ver website oficial de INDEC).
Personalmente hace mucho tiempo que sostengo, e insisto con la idea que el Estado debe aprovechar mejor la mas poderosa herramienta con que cuenta para promover los hábitos saludables de vida, que se encuentra casi en desuso y abandonada en un rincón del Sistema Educativo: LA EDUCACION FISICA. No hay que inventar nada, ya que el espacio curricular de Ecuación Física cuenta con recursos humanos, presupuesto, útiles y elementos didácticos, espacio físico y lo que es mas importante, la asistencia obligatoria de los alumnos. Pero sin embargo todo este bagaje de oportunidades se disipa en anodinas clases que poco interesan a alumnos y docentes.
Investigadores en la materia, pertenecientes a varios Países latinoamericanos, unidos en una agrupación llamada GIMEF, se encuentran abocados al estudio del fenómeno del abandono deportivo, a partir de la falta de motivación de alumnos y docentes en las clases de Educación Física. Es decir que este fenómeno para nada nos pertenece en exclusividad, sinó que mas bien es común a todos.
Según mis propias investigaciones, es probable que la falla se encuentre en la formación docente, recordando que la Educación Física nace en el seno del Ejercito, como método de entrenamiento físico marcial, y luego los egresados de estas academias fueron los primeros docentes de los Institutos “civiles” de formación docente, transmitiendo ese currículo oculto adquirido en el ejercito, el cual se viene trasmitiendo hasta nuestros días. Pero además no es poca la carga que se suma a partir del área del deporte de competición, donde el ejercicio es entrenamiento, y debe plasmarse en resultados objetivables, y no en sensaciones placenteras. En definitiva todos los conocimientos que se trasmiten en las clases de Educación Física son oportunos, pero el ambiente áulico (en general) dista de generar en el alumno la sensación de placer por el ejercicio mismo. Tal vez deberían revisarse algunas metodologías, recordando que hay quienes disfrutan de la competencia y otros no, hay quienes prefieren el ejercicio recreativo y el juego antes que el deporte, o los que gustan del deporte pero no de la competencia formal. Es decir los alumnos tienen intereses distintos en materia de ejercicio, y pretender uniformar sus preferencias solo consigue desarrollar antipatía con el “profe” y con la materia.
Entonces si el ejercicio es medicina, aceptemos que la mejor medicina es la prevención, por ello es preferible desarrollar los hábitos deportivos durante la etapa de estudios y no tratar de convencer a adultos sedentarios a comenzar con la práctica de actividades físicas.

jueves, 27 de marzo de 2008

¿ Y YO… CUANTO DEBO PESAR?

Con seguridad todo el mundo en algún momento habrá consultado las tablas que exhiben las balanzas de las farmacias, tratando de averiguar que peso le corresponde tener, según ciertas características, como edad, estatura o sexo. Y no pocas veces habrá dudado de la veracidad del resultado considerando que el peso referido no es adecuado para Ud, lo cual puede ser cierto en muchos casos.
Para comenzar a entender este concepto primero debemos comprender que el peso ideal de un deportista es aquel en el cual alcanza su máximo rendimiento, y no el que se corresponde con conceptos teóricos. Entonces deducimos que el peso ideal tiene una concepción empírica, es decir que se comprueba en la práctica. Así por ejemplo un jugador de rugby que ocupa el puesto de primer línea, para lograr un buen desempeño deportivo necesariamente habrá de tener un peso corporal muy superior al sugerido por los conceptos teóricos, y de acuerdo al equilibrio de las necesidades de generar fuerza y a la vez de correr anaeróbicamente, se encontrará un peso compatible con ambas funciones. En el otro extremo de la escala podríamos colocar a un maratonista que necesita imperiosamente desprenderse de toda masa corporal (incluidos músculos) que no participe activamente de la carrera, de ello es que la mayoría de los fondistas de elite, tienen un peso corporal inferior al recomendado para una persona de la misma estatura y edad, pero que practique otro deporte, o ninguno.
Debido a que en la mayoría de los deportes el máximo rendimiento físico depende en gran medida de la relación peso : potencia, nos es fácil entonces comprender la idea anterior del peso ideal. La noción de rendimiento basada en el juego de la potencia generada en función del peso corporal ostentado se sostiene en una sola idea, alcanzar la máxima potencia muscular posible con el mínimo peso posible. Pero debido a las características de ciertos deportes el concepto de potencia máxima es reemplazado por el de potencia mínima necesaria, lo cual requiere de muy poca masa muscular, como ocurre en el ejemplo que antes se mencionó de los corredores de fondo, este bajo peso con poca potencia posibilita alcanzar una muy alta resistencia a la fatiga.
En todo esto también hay un factor que juega un rol importante que nunca debe dejarse de lado, este es la contextura física, o sea el grado de robustez natural de la persona, lo cual está dado en buena medida por los diámetros óseos o configuración esquelética, algo que no se puede cambiar, y por el tipo de fibras musculares predominantes en sus músculos, ya que es sabido por nuestros lectores que las fibras rojas o lentas son mas pequeñas que aquellas otras blancas o veloces, que determinan músculos mas voluminosos.
Eso sí, en todos los casos, cuando hablamos de deportistas habremos de asumir que para cualquier peso ideal, será necesario que tenga la menor cantidad de grasa corporal posible, ya que esta no aporta utilidad al rendimiento físico, es solo una reserva energética que excede largamente las necesidades deportivas, por lo cual es menester desprenderse de casi todo el tejido graso.
Entonces, sabido esto como calculamos entonces el peso ideal?. Bien, una forma práctica es partir del indice de masa corporal o BMI ( de body mass index) el cual se calcula dividiendo el peso actual por la estatura expresada en metros y elevada al cuadrado. El resultado debe quedar entre 21 y 28 Kg. por M2, variando de acuerdo al deporte, puesto y estructura esquelética.
Otra manera mas compleja es a través del análisis morfo funcional, que comprende la evaluación antropométrica y la medición de las capacidades motoras para determinar básicamente la capacidad de consumo de oxígeno (o estado físico), una técnica de mayor precisión pero que requiere intervención profesional y tiene un cierto costo.
Pero lo más importante para la determinación del peso ideal seguirá siendo el rendimiento en la cancha, parámetro que deberá ser evaluado conjuntamente por el jugador y el entrenador.
Para mayor información puede consultar al foro de www.slls.com.ar, allí le responderemos sus inquietudes personales.

jueves, 28 de febrero de 2008

AEROBICOS POR ANAEROBICOS

La búsqueda de nuevos y más eficaces métodos de entrenamiento es una constante desde los inicios mismos del deporte, y aun hoy cuando pareciera que no hay nada nuevo por descubrir seguimos viendo como la ciencia está aun lejos de detenerse.
Los entrenamientos aeróbicos, o mejor dicho los entrenamientos para mejorar el consumo de oxígeno (VO2) y con ello la capacidad aeróbica, históricamente se han caracterizado por esfuerzos continuos de no menos de 3 minutos de duración, con todas las alternativas que puedan pensarse en un ejercicio de estas características. Estas rutinas promovían cambios orgánicos que se traducían por una mayor capacidad de llevar O2 a los músculos, esto es incremento de la eficacia cardio respiratoria y una adaptación de los mismos al trabajo sostenido.
La necesidad de crear similitud entre las reales situaciones de juego y las prácticas de entrenamiento han llevado a proponer rutinas caracterizadas por esfuerzos intensos y breves con sus respectivos períodos de recuperación activa (trabajo suave) en un alternancia continua, creando distintas “cadencias”, en las cuales se consumen los recursos anaeróbicos que luego en el trabajo suave serán repuestos por medio del metabolismo aeróbico, posibilitando un nuevo sprint, y así sucesivamente hasta la fatiga. Este sistema anaeróbico intermitente, es hoy día considerado como la nueva “vedette” del entrenamiento, ya que supuestamente, sin necesidad de recorrer grandes distancias igualmente se mejora la capacidad aeróbica.
Lo que realmente sucede es que los sucesivos agotamientos de las reservas energéticas inmediatas del músculo (ATP-PC), fuerzan al sistema oxidativo mitocondríal a realizar una rápida reposición de los mismos, con una muy alta utilización de oxígeno, como si estuviera trabajando aeróbicamente. En el transcurso de las repeticiones las fibras de contracción rápida producen acumulación de ácido láctico, que luego será reducido por las fibras de contracción lenta (aeróbicas), incrementando la capacidad de las mismas para tal cometido, es decir hacer desaparecer el lactato de la sangre cada vez que se forme, lo cual permite un ritmo de trabajo mas uniformemente sostenido, sin necesidad de detenciones completas para la recuperación, o cancelación de la deuda de oxígeno, contraída en el esfuerzo intenso.
Esta forma de entrenar “copia” de manera excelente el trabajo en cancha por lo que se convierte en una valiosa herramienta de trabajo para el entrenador, ya que incluso puede incluirse ejercitaciones con la pelota para mejorar aun mas la rutina.
Pero no obstante no parecería pertinente olvidarse completamente de entrenamiento de fondo tradicional, ya que el ejercicio contínuo de larga duración, produce y mantiene la resistencia aeróbica general, en la cual no solo se entrenan las fibras lentas de los músculos, sino también hay una adaptación favorable de articulaciones, tendones, corazón, músculos respiratorios y lo mas importante, la tolerancia psicológica a la fatiga.
Hace mas de 15 años en el Gimnasio Córpore ensayábamos entrenamientos anaeróbicos intermitentes de 5 seg de trabajo por 15 seg de recuperación pasiva, y otros similares con muy buenos resultados, como pudimos comprobar con jugadores de Chaco For Ever cuando militaba en 1° B Nacional. Estos ejercicios se realizaban con sobrecarga al 30% de la RM y a máxima velocidad, ya que utilizábamos máquinas neumáticas que no utilizan pesos, o sea no tienen inercia y permiten movimientos veloces, y se aplicaban a todos los grupos musculares, no solo a miembros inferiores. De esta forma mejorábamos la utilización de la fuerza, sin entorpecer el entrenamiento semanal en la cancha.
Y si bien el entrenamiento anaeróbico intermitente no parece tener contraindicaciones, debe tenerse en cuenta la posibilidad de lesión, cuando los atletas tienen cierta fatiga muscular acumulada o está presente cualquiera de las causas predisponerte de lesión muscular. Pero fuera de ello puede en general considerarse un entrenamiento tan seguro como los demás.

sábado, 16 de febrero de 2008

CAMINATAS AERÓBICAS ¿SE GASTAN MUCHAS CALORIAS?


Aunque cada vez haya más sofisticación en los programas de actividades físicas que se pueden elaborar, la caminata o marcha aeróbica sigue siendo el método de elección para alejarse del sedentarismo, no solo por su economía, versatilidad, libertad y facilidad, sinó porque sus beneficios son tangibles a no muy largo plazo.
Y como sucede con todo ejercicio, tiene sus defensores y
también sus detractores, argumentando unos y otros, razones no muy bien fundamentadas por la ciencia, sinó mas bien digamos que suenan a posturas filosóficas mas que científicas. Seguramente para algunos es un ejercicio poco eficaz, mientras que para otros es el paradigma del ejercicio.
Uno de los aspectos discutidos de esta actividad, es el costo energético de la marcha, o dicho de otra manera la cantidad de calorías que se gastan
al caminar, de lo cual se deduce por ejemplo, su eficacia como método para adelgazar, o el grado de mejoría que produce sobre la capacidad aeróbica.
Tratando de aportar algunos datos objetivos primeramente debemos hacer algunas consideraciones que habrán de tenerse en cuenta si queremos valorar objetivamente al ejercicio que estamos realizando. Para ello en primer lugar pondríamos los aspectos cualitativos de la marcha, como por ejemplo la magnitud de balanceos hacia los lados, hacia el frente y hacia arriba, que sufre el centro de gravedad del cuerpo. Cuanto más movimientos este realice,
mas altera el equilibrio corporal, por lo cual requiere de mayor cantidad de acciones musculares estabilizadoras, estos músculos que no participan en la propulsión del cuerpo, igualmente consumen energía, por lo cual hay un mayor gasto calórico en las personas que realizan movimientos accesorios al caminar.
Otro aspecto que modifica el gasto energético es el largo de cada paso, casi por las mismas razones que las antes expuestas. Para una misma distancia y a una misma velocidad, una persona gastará mas energía si alarga intencionalmente sus pasos.
Las variables cuantitativas que modificarán el gasto energético son obviamente la velocidad de marcha, la existencia de pendientes del terreno y la acción del viento, a favor o en contra y el peso de cada persona. Pero si deseamos cálculos mas finos también debe considerase el grip o grado de fricción del calzado con el suelo, y otras variables de igual tenor, que podemos obviar.
Como vemos la variabilidad que puede observarse en el gasto energético de la marcha puede ser bastante grande, de lo cual deducimos que calcular la energía liberada al caminar por medio de tablas, o normogramas, tiene un márgen de error considerable, y solo sirven como orientación.
Al igual que muchos investigadores creemos que el método de cálculo de las calorías gastadas al caminar, es conveniente hacerlo a partir del total de oxigeno consumido durante el ejercicio, y que a pesar de no ser exacto puede considerarse como el mas aproximado a la verdad. El consumo de oxigeno en un ejercicio dado puede valorarse satisfactoriamente a partir de ecuaciones basadas en métodos indirectos, que son aceptados como bastante confiables, sencillos de realizar y absolutamente económicos, en contraposición con los costosos métodos directos que requieren de una sofisticada tecnología.
Existen por lo menos una veintena de test que miden de forma indirecta la cantidad de O2 consumido durante el ejercicio, y luego una vez conocido este valor, por un simple cálculo puede hallarse la cantidad de calorías gastadas, ya que existe una equivalencia directa entre el O2 consumido y la energía producida por la oxidación de los nutrientes musculares. Se calcula que por cada litro de oxigeno consumido se producen aproximadamente 4,85 Kcal (Kilocalorías). Como todos los test o pruebas de medición buscan conocer la capacidad aeróbica máxima, solo resta saber a que intensidad se realizó un ejercicio y que duración tuvo, para saber que cantidad de calorías se produjeron en el mismo.
De todas formas me parece oportuno resaltar un concepto, mas importante que la cantidad de calorías gastadas durante un ejercicio, lo trascendental son los cambios orgánicos que promueve el ejercicio, y la cantidad de calorías que se consumen en las horas siguientes al trabajo físico, ya que una vez iniciado el metabolismo oxidativo de las grasas, estas seguirán aportando energía por varias horas mas para el quehacer de la vida cotidiana, o dicho mas claramente, luego de la caminata se seguirá “quemando” grasa por un tiempo mucho mayor que el del ejercicio en sí. Eso si, siempre y cuando no se ingieran alimentos con hidratos de carbono o se realicen ejercicios anaeróbicos, con gran producción de ácido láctico, dos eventos que detienen la oxidación de las grasas. Por ello luego de caminar es mejor comer alimentos ricos en fibras y proteínas (ej. bife y ensalada) y buena hidratación.

Si esta nota le produce algún tipo de duda o comentario puede dirigirse soleil76@gigared.com, o visitar en FORO de http://www.slls.com.ar/

Dr. José Carlos Márcico